sábado, 19 de enero de 2013

Y ¿nos dijimos adiós?

Hace un par de semanas terminó mi 'idilio' con un 'amigo'. La verdad es que no lo ví venir y sí me dolió, a pesar que las cosas nunca fueron 'oficiales' ni 'serias' entre nosotros. Sin embargo, pensé que era mi amigo antes que cualquier otra cosa... pero creo que me equivoqué.
No sé si la razón que me dió sea la verdadera, pero me dijo que 'renunció' a lo nuestro para no 'causar problemas' con un tercero. Este tercero, al parecer, anda diciendo que entre nosotros hay algo: sexo, atracción, yo no sé que más. La verdad es que ni hay nada, y lo que me cae mal es que las personas se pongan a inventar mamada y media de mí.
Y recordé mi pasado, como es que mucha gente que dijo quererme y preocuparse por mí, al final se dejaron llevar por habladurías de terceros. Así se me han roto relaciones, he perdido amigos... he perdido muchas cosas. Y me entristece... me llena de una profunda tristeza y dolor ver como no puedo hacer nada, como se me van de las manos como agua.
'¿Por qué no hace nada?' tal vez se pregunten. No hago nada por el simple hecho que si me pusiera a aclarar todos los rumores, no tendría vida. La gente mezquina siempre va a hablar: verdades, cosas a medias y mentiras. Nadie puede detenerlo. Lo importante es que tanto te conozcan tus amores (amistades, amantes, novios, familia, etc.) como para hacer caso omniso de lo que digan los demás. Y cada vez compruebo más que eso que se dice: 'no confies en nadie, porque en la oscuridad hasta tu sombra te abandona' es una verdad... muy dura, pero verdad al fin.
Mi 'amigo' ya no me habla... es como si jamás hubiera habido 'ese algo' entre nosotros... y si me duele. Me duele que el tercero sea alguien en quien deposité confianza y ahora, tal vez, ande inventando cosas de mí. Me duele que esta tristeza no la puedo compartir y, como de costumbre, me la tengo que tragar sola.
Me hubiera gustado decir adiós...