El otro día me puse a pensar en las personas que han sido, son y serán parte de mi vida... y recordé a aquellos que fueron parte de ella.
Cuando pensé en aquellos a los que no deseo volver a ver, con los que terminé mal... recordé que alguna vez sacaron una sonrisa de mí. Así, con ese pensamiento en la punta de la lengua, desee que ellos sonrieran siempre que se acordaran de mí.
"Sé que no te quedarás en mi vida... ni que yo permaneceré en la tuya... pero sí deseo que cada vez que a tu mente venga una imagen de mi cara, o te acuerdes de algo que hicimos juntos, por favor... sonríe... recuérdame... y recuérdame feliz"...
Al pensar esto, también pensé en las personas que hoy están conmigo... y que sé se van a ir de mi lado... y lloré. Lloré porque no se quedarán conmigo, y no puedo hacer nada por evitarlo... simplemente sé que el tiempo nos va a apartar. Y pensé en que quiero que siempre me recuerden con una sonrisa en los labios. Tal vez, en le mejor de los casos, poder llegar a ser un 'amuleto' en los tiempos malos: que si por algo están aquejados, que al recordar algo conmigo o de mí, a su cara llegue esa sonrisa que les iluminará el día...
Cuando pienses en mí, por favor, SONRIE.
jueves, 20 de diciembre de 2012
sábado, 8 de diciembre de 2012
Cuando una noche parece cambiarlo todo
Lo que hace una noche... unas horas pueden cambiarlo todo... arrebatártelo todo.
Ayer creo que tuve una de esas noches, pero no sé si la noche me arrebató algo, o me dio un regalo.
Ayer... durante una noche sentí que podía hacer todo, que todo estaba en la palma de mi mano, a mi alcance. Pero también estaba sola... quien deseaba que estuviera a mi lado no estaba, no podía estarlo.
Una noche puede traerte todos los mejores recuerdos, o matarte las ilusiones. Lo que puede hacer una sola noche.
Ayer por la noche ví lo que deseo para mí, lo que envidio de los demás... y al mismo tiempo, por unas horas, lo tuve a mi lado. Lo olí, su aroma se quedó impregnado en mí. Hoy casi que puedo sentirlo... pero no está aquí... sólo está en mi recuerdo.
Lo que una noche puede traer... ilusiones o desazones... y tú, noche ¿qué has traído para mí?
Ayer creo que tuve una de esas noches, pero no sé si la noche me arrebató algo, o me dio un regalo.
Ayer... durante una noche sentí que podía hacer todo, que todo estaba en la palma de mi mano, a mi alcance. Pero también estaba sola... quien deseaba que estuviera a mi lado no estaba, no podía estarlo.
Una noche puede traerte todos los mejores recuerdos, o matarte las ilusiones. Lo que puede hacer una sola noche.
Ayer por la noche ví lo que deseo para mí, lo que envidio de los demás... y al mismo tiempo, por unas horas, lo tuve a mi lado. Lo olí, su aroma se quedó impregnado en mí. Hoy casi que puedo sentirlo... pero no está aquí... sólo está en mi recuerdo.
Lo que una noche puede traer... ilusiones o desazones... y tú, noche ¿qué has traído para mí?
domingo, 2 de diciembre de 2012
Cuando el dolor viene de dentro
Ayer tuve un día terrible... desde que me levanté me sentí medio miserable, como con la enorme necesidad de sentirme apapachada, consentida... chipil, pues.
La verdad es que no quise dejar mi cama, no me sentía con ánimos de nada. Y para termnar de rematar mi sensación horrenda me pelée con mis papás.
Las peleas con mis papás vienen de muuuuuchos años atrás por 'diferencias irreconciliables'. Tendría yo unos 16 años cuando las diferencias se hicieron muy notables: el novio con el que andaba, lo que hacía, a dónde salía, a que horas salía y llegaba... todo es se volvió una fuente de conflicto. Mucho me pelée en ese entonces. Luego intenté platicarlo, llegar a acuerdos... y ya a estas alturas es más hacer como caso omniso (o dar el avión).
Pero las cosas realmente se tormaron tristes e irritantes para mí a partir del día en que me dijeron, tal cual, que mi forma de ser 'liberal' no les parecía, que debía cambiar ya que estaba mal. Además, tienen la creencia que soy totalmente incompetente y estúpida, incapaz... triste darte cuenta que eso piensan los que deberían tener la mejor opinión de ti. En fin.
Pues ayer fue un día de esas peleas en donde todo lo que decía yo estaba mal y servía de pretexto para traer a tema cosas del pasado, algunas ciertas, otras no del todo. Y pues me sentí pésimo, me sentí vacía y extremadamente sola. Me puse a pensar en quien podía contar, a quien podía acudir en caso de necesitarlo... y me dio mucha pena ver que realmente no tengo a alguien de quien pueda decir 'esta persona... esta persona sé que siempre va a estar ahi para mi, sin importar qué, ni cuando...'.
Y no sé si alguien me considere 'su persona'... ese ente en quien siempre pueen confiar... pero definitivamente sé que yo no tengo. Y de lo que más me duele es que no veo en mi familia un cnetro de apoyo, sino un foco de prejuicios.
Ayer lloré... lloré como no lo había hecho ya en muchos meses. Lloré mi soledad, mi soledad del alma. Lloré por esa desconfianza que siento de todo y todos, lloré por todos aquellos de quienes me sentí traicionada... lloré por mí.
La verdad es que no quise dejar mi cama, no me sentía con ánimos de nada. Y para termnar de rematar mi sensación horrenda me pelée con mis papás.
Las peleas con mis papás vienen de muuuuuchos años atrás por 'diferencias irreconciliables'. Tendría yo unos 16 años cuando las diferencias se hicieron muy notables: el novio con el que andaba, lo que hacía, a dónde salía, a que horas salía y llegaba... todo es se volvió una fuente de conflicto. Mucho me pelée en ese entonces. Luego intenté platicarlo, llegar a acuerdos... y ya a estas alturas es más hacer como caso omniso (o dar el avión).
Pero las cosas realmente se tormaron tristes e irritantes para mí a partir del día en que me dijeron, tal cual, que mi forma de ser 'liberal' no les parecía, que debía cambiar ya que estaba mal. Además, tienen la creencia que soy totalmente incompetente y estúpida, incapaz... triste darte cuenta que eso piensan los que deberían tener la mejor opinión de ti. En fin.
Pues ayer fue un día de esas peleas en donde todo lo que decía yo estaba mal y servía de pretexto para traer a tema cosas del pasado, algunas ciertas, otras no del todo. Y pues me sentí pésimo, me sentí vacía y extremadamente sola. Me puse a pensar en quien podía contar, a quien podía acudir en caso de necesitarlo... y me dio mucha pena ver que realmente no tengo a alguien de quien pueda decir 'esta persona... esta persona sé que siempre va a estar ahi para mi, sin importar qué, ni cuando...'.
Y no sé si alguien me considere 'su persona'... ese ente en quien siempre pueen confiar... pero definitivamente sé que yo no tengo. Y de lo que más me duele es que no veo en mi familia un cnetro de apoyo, sino un foco de prejuicios.
Ayer lloré... lloré como no lo había hecho ya en muchos meses. Lloré mi soledad, mi soledad del alma. Lloré por esa desconfianza que siento de todo y todos, lloré por todos aquellos de quienes me sentí traicionada... lloré por mí.
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