En los últimos diez días he perdido a mi novio, mi pareja, mi relación. Cometí un error, pero no creí que fuera a llegar a estas proporciones.
Egoísta, caprichosa, berrinchuda, grosera... Estos han sido algunos de los adjetivos que se me han imputado. Y quièn me los atribuyó fue nada menos que mi pareja. Le hablé de mi sentir, que nos estaba bien, que estaba deprimida... Y actué al respecto. Precipitadamente, sí. Pero por actuar por mí he resultado ser 'egoista'; ¿quién más verá por mí si no actúo yo misma sobre mí y mis demonios?
A estas alturas de la vida ya no sé si me interese tener una relación con alguien; ¿para qué? ¿Para vivir en lucha de poder, en pensar quién dió más, quién sacrificó más, quién dió menos, quién tomó ventajas y se aprovechó? ¿Para cuestionar los sentimientos de quiénes se involucraron en la relación?
¿Para qué abrirte con otro ser humano, mostrarle tu lado más vulnerable? ¿Para qué lo usen en tu contra?
Hoy lloro por esta nueva derrota... Un pedazo más de mi alma se muere. Y ya no sé si deseo volver a amar a nadie más.