Uno busca una pareja, entre otras cosas, para afrontar juntos las visisitudes que nos pone la vida enfrente.
Pero ¿qué haces cuándo es tu pareja la que añade dolor a tu vida?
Me enfrento actualmente al dolor de no ser yo misma en estos momentos; me siento triste, decaida, abatida y sin ilusión. Y, además de esto, sufro al ver que mi pareja en lugar de afrontar conmigo los problemas, me enfrenta a su frustración, a su enojo, a su silencio... y me deja sola.
Cada vez me convenzo más que, al parecer, yo no nací para estar acompañada, si no para estar sola y sola enfrentarme a la vida y a mis propios fantasmas. Siempre sola... Siempre teniendo que ser fuerte, aunque ya el alma no me dé para más.
Hoy pensé en lo que pasaría y que acciones tomaría antes de empinarme un frasco de somniferos y jamás despertar... Y mi pensamiento fue "escribe una nota a mamá pidiendo: 'cuida a mi bebecita, cuida a mi gatita'". Mi único amor leal es peludo, gordito y ronronea... Sólo por ella hoy no me empino el frasco...
Sólo por hoy...
Tenía un año sin escribir... Un año sin ser tan miserable, o de tener esperanzas e ilusión. Qué rápido se esfuma todo. Un año...
No hay comentarios:
Publicar un comentario