¿Qué fue lo que pasó? Pensé que sería más sencillo, pero me dí cuenta que al revés es cada vez más complicado tener que mantener una fachada feliz y de aceptación.
No, no estoy feliz. No, no estoy a gusto. No, no estoy conforme. No me llena esta ciudad. Me tiene aturdida, triste.
Lloro de pensar en caminar por las calles de mi ciudad, ir al bosque, ir al columpio que tanto me ayudo en su momento. Sentir el friecito de la época... ¡Hasta el usar mis condenadas botas!
Vivo frustrada de estar aquí.
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